miércoles, 21 de noviembre de 2012

Placer simultáneo. Threesome HMH

La noche había pasado sin sobresalto. El bar estaba en un ambiente muy relax, como si todos tuvieran pereza. La música era agradable, a buen volumen, lo que promovía la plática, incluso se lograban escuchar las demás voces. Así que pareció completamente normal que hubiera gente que comenzaba a salir. Y justo cuando Lulú y yo nos disponíamos a pagar, para irnos, entró Luis, un vecino de la colonia donde vivimos.

Tras los saludos de rigor lo invitamos a sentarse, enseguida los tres ordenamos tragos. La plática fue animada y caprichosa, hablamos de todo y nada, meras cosas triviales. Al final nos dijo que Mariana, su esposa, había salido de viaje por  motivos de trabajo. Entonces, lo invitamos a nuestra casa para seguir bebiendo y platicando, ya que era lo que Lulú y yo pensábamos hacer cuando nos ibamos a retirar. La idea cayó bien a Luis. Fuimos a la casa.

Llegamos y Lulú nos preparó unos tragos. Nos quedamos un momento solos, Luis y yo. Comentó que Mariana tenía casi cuatro días de viaje. Hicimos las bromas circunstanciales. Y no tan en broma le dije que lo invitaba al after en nuestra recámara. Rió. Cambiamos de tema.

Lulú entró en la sala. Se había bañado y cambiado de ropa. Dijo con una sonrisa: me puse cómoda. Y sí que lo hizo. Se había puesto una blusa de tirantes y una falda-short. Se sentó en el mismo silló de Luis, así que quedamos en el siguiente orden: Luis, Lulú y yo. Ellos estaban sentados en un sillón de tres plazas, yo en uno de una.

Fuí al baño. Cuando regresé vi a Lulú y a Luis poniendo un disco. Hizo Luis una pregunta y respondí que no había problema si bailaba algo de salsa con Lulú. Ella no sabía bailar, así que le enseñaría algunos pasos. Bailaron una o dos canciones y se sentaron. Fuí por otros tragos y al regresar, de nuevo estaban poniendo un disco, pero más juntos. Luis, al verme, se apartó. Al sentarse, Lulú se sentó en flor de loto de frente a Luis, así el podía ver entre sus piernas. Noté que le gustó que Lulú lo hiciera de iniciativa propia. Volví a  traer los tragos, pero esta vez lo hice intencionalmente. Al regresar noté que Lulú le practiba sexo oral. Él intentó disculparse y ponerse de pie, pero le dije que no había problema. Entonces me senté detrás de Lulú y comencé a acariciala.

Luego Lulú cambio a hacerme sexo oral. Luis en automático le quitó la falda-short. Rozó su pene contra la vagina de Lulú y luego etre sus nalgas, las abrió un poco y rozó su ano. Sentí a Lulú exitarse y apretó mi pene con su boca. Las manos de Luis acariciaron sus senos. Luego empezó a empujar su pene en la vagina. Sentía reflejada en la boca de Lulú cada empujón, porque se detenía y apretaba su boca. La imaginé completamente húmeda. Finalmente se decidió y la penetró. Después me dijo Lulú que la metió de un sólo empujón. De vez en vez Lulú apartaba su boca de mi pene y gemía libremente.

Luis se sentó y sentó a Lulú de espaladas a él y ella lo cabalgó un rato en esa posición. La vi cómo disfrutaba ser penetrada a sentones. Sus senos se movían rápidamente de arriba para abajo. Luego se inclinó y retomamos el sexo oral. Luis la levantó un poco más, y tras varios intentos la penetró analmente. Lulú explotó de exitación.

Lulú recibió las dos eyaculaciones simultáneamente en su ano y en su boca.